jueves, agosto 30, 2007

Hoy cumple cuarenta y ocho años (de Jorge Luis Estrella) P703250

Si quieren saber más de él
pregúntenle a los árboles de todas las comarcas,
a la amada y "celosa" poeta con nombre guaraní,
a la nieve incidental de Buenos Aires,
a todos en los que vierte su cálida enseñanza,
al tiempo que lo ha visto pasar en mil espacios,
al amor que se acaba, al amor que comienza,
al Director Surrealista del Movimiento Neo,
a la hermosa Ximena, la de los globos de colores,
al aéreo Alejandro de las noches de Aera,
a la inquieta Alejandra que edita y que viaja,
al silencio que hace nido en las músicas y los poemas,
al inefable Yossi al que veremos pronto,
a Monik, la que nos ensueña casi todos los días,
a Raquel, la solidaria, la que alienta con exquisita gracia,
a Guillermo a quien quiero aunque él no lo sepa,
a todo ese enjambre increíblemente bello de las listas,
a Borges, que desde el cielo le agradece homenajes,
a Lennon, a Jesús, a Nahir, al Che, a Luther King,
a todas las palabras que nos duelen el alma,
a las piedras, al río, al viento y a los mares,
a las sombras dormidas entre sueños voraces,
a la esperanza erguida de un mundo con justicia,
a Carlos Roldán, amigo de los de antes,
a la Primavera que ya puede olérsela,
a la "tierra inmisericorde" que sacude y destroza,
a las retahílas inconclusas y soñolientas de Godoy,
a la sorprendente Long de incontables corpiños,
a mí, el de la barba espesa y blanca,
a la gripe que se metió a la cama con él
y a las "perinolas repletas de ayer."

Si todavía no quedan conformes
anoten en un buscador
Curriculum literario de Luis Alberto Battaglia.

Tal vez un día alguien... (de Ramón de Almagro) T 19

TAMBIÉN (T) Sección especial para la publicación de obras de autores clásicos, de revistas o libros recibidos en intercambio por Revista Literaria Nuevas Letras desde 1981, de otros grupos literarios, de integrantes del taller literario Nuevas Letras y de los lectores en general. LUIS ALBERO BATTAGLIA

Tal vez un día alguien,
al recitar mis versos,
lo haga en una forma
que yo no me atreví.

Tal vez y en recompensa
se quede con los besos,
aquellos que he soñado
y no tuve de ti...

jueves, agosto 23, 2007

Así de parias (de Silvia Longohni) P703272

Así de parias huérfanos andamos
deseosos de anotar sobre el silencio
un nombre para ser más que misterio,
algo más que la nada o lo innombrado,
sólo para morir de piernas y pulmones
y dejar desasida de todo lo que fuimos
una voz que lanzada a la intemperie
ha de morir también su triste muerte
sin memoria, ni tumbas ni oraciones.

Se ha sido en tres sentidos, mas el último es neutro
por mucho que esas armas que nos fueron legadas,
desarrapados signos que se llaman palabras,
por los primeros vástagos del Cielo,
a nosotros, los más desasistidos del Destino
intenten un poema consagrado al vacío.

Estos días de agosto (de Marina de la Cueva) P701280

Estos días de un Agosto febril,
Lentos, monótonos, en abismos
De nostalgia que estruja el alma,
Quisiera volar en busca del Ser
Que traspasó las estrellas.
Interpretar mi sentir
Sin palabras significativas,
Cuando es más intensa esta desazón-
No encuentro respuestas
A todos mis interrogantes.
¡Dios conoce mis íntimos secretos
Y cómo el alma desespera!
Él es benevolente y unge heridas
Aún abiertas y sangrantes.
¡Es tierno, es Padre amoroso!
Y hay aquéllos que amo y me aman.
Su mirada profunda y dulce
Devuelve el ánimo y la energía
Para buscar la ruta por seguir
En el recorrido que aún falta.
Estos días, como aquel Agosto
Tormentoso, incomprensible,
Traen recuerdos que hieren las fibras
Más profundas del alma y del ser.
Buscan respuestas en el silencio.
Palabras suaves, enternecedoras,
Ungen cicatrices apenas restañadas.
Es la voz solidaria de amigos.
Saben que el corazón de la madre
Guarda gratitud por su nobleza.
Un aniversario más de aquel mes
Cuando se apagó la luz de mi vida.
Un año que corre como caballos
Desbocados en el viento huracanado
Que azota la fuerza del espíritu.
El amor crece inconmensurable.
Presto a sentir la cercanía
De Aquellos seres tan amados.
Contemplo el cielo y luz de estrellas
Abraza calidamente mi corazón...

miércoles, agosto 15, 2007

El violín violeta (de Guillermo Arte William) P704050

Sigo tocando el violín en mi ventana,
Ventana transparente de lo que tus ojos
No ve abre ya tus ojos embarrados en barro.
Ábrelos al cielo de las noches y los días.
Sin interrumpir un solo instante.
Día y noche esa noche de los tiempos pasados,
Presentes y futuro de tu vida.
Si tus alfombras siempre pisoteadas,
De la vida que abiertas son efímeras e
Incongruentes.
De tus sombras negras de esa vida roja,
De infámense pecados de tu avaricia.
Siempre bellas asta que deje de serlo.
Tu pizarra llena de boratazos,
No creo que seas feliz.
A
Ábrete a esa luz a la claridad que trae,
Esos nuevos vientos, esta en tus manos
De tejer una nueva alfombra sin pisotearla.
Limpia que yo siempre te perdone,
Que te apropiaras del árbol y de sus frutos.
Aunque me diste muerte y un camino de
Desesperación.
Marcho pero con mis ojos limpios.
Del sucio barro del camino.
Y sigo el camino aunque lamentando,
El mal trato de nuestros desaparecidos.
Deseo que dejes tu ceguera,
Para que te perdonen nuestros muertos.
Para marchar por un camino nuevo.
Llano y sin polvo en tu camino.
Bebes de esa agua clara y limpia que te
Ofrezco para que dejes de ser invisible
A mis ojos.
Tornándote pura a los nuevos tiempos.
Si te detienes en este empeño.
Te tornaras invisible.
En el tiempo y para siempre.
A mis ojos.
Escucha mi violín que desde mi ventana,
Ventanal abierto para que mis cristales,
No se cubran de vaho.
Escuchas esta sinfonía que toco.
Sentado tras mi ventana sentado,
En mi vieja silla violeta.
Hace horas que toco con la nuez.
Las cuatro cuerdas del mi violín.
Con el arco.
Y la crin de caballo enrojecido.
De tanto rozar las cuerdas.
Husmea por sus salidas de percusión
Efes.
Soy más que esa sombra que tú eres.
Si lanzas tu mano y coge la idea de mi mente.
Y no dejas de derramar por tu mano.
El caudal del árbol y los frutos de ellos.
Creando una atmósfera clara y pura.
Cien veces comprensible y mil gratificante.
Que salva mis escollos y mi caminar prospero.
De lo que es de Dios justo.
Para que no se corroa el lamento,
De tu desayunos en el crucero.
Y tus sueños sean dulces y tiernos.
De tu desahogo, plácida y libre.
De esos navéguelos de bella princesa.
Para arribar a buen puerto.
Libre de malas pesadillas.
Libre todo tu intelecto.
Yo cierro mi ventana.
Mientras tanto.
Con mi violín, que se llego a poner de color violeta,
Como mi viejo sillón.
La ventana se nubla y Yo el violinista llora.
Y no lloro por mí sino por ti.
Y mira por tu pequeña ventana al mundo.
Rugen de estruendo los cielos del mundo.
Siguen cayendo del cielo en muchos mundos.
Uno solo nuestro mundo, torpedos.
En cabezas inocentes siguen llorando a los muertos.
No montan en bicicletas solo en trenes expresos.
Y aviones grises como las chaquetas de esos jefes de estado
Mundanos mundiales que no hacen nada.
Nada más que llenar sus arcas de sucios dólares.
Fruto de sus guerras.
¿Eso lo ves? ¿Digo lo ves?
Por eso lloramos muchos.
No te emboliques en esos aceros.
Lazar una bandera blanca al viento.
Une tus manos a ellos para aguantar el mástil.
Hazte de los nuestros.
¿Cuándo dejara de sonar el violín?
En mi ventana del tiempo.

Lluvia (de Federico García Lorca) T 18

TAMBIÉN (T) Sección especial para la publicación de obras de autores clásicos, de revistas o libros recibidos en intercambio por Revista Literaria Nuevas Letras desde 1981, de otros grupos literarios, de integrantes del taller literario Nuevas Letras y de los lectores en general. LUIS ALBERO BATTAGLIA

La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.

La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.

El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.

Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!

¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.

El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentagrama sin clave.

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!

miércoles, agosto 08, 2007

Angelito dulce (De Marina Guidobaldi) P707090

La autora tiene 13 años de edad

No me dejes nunca, te necesito.
No olvides que te amo, eres parte de este corazoncito.
No me desampares, eres mi guía, mi dulce angelito,
y ahora más que nunca te necesito.
Eres mi cielo, mi sol, mi todo,
no te olvides que aunque eres transparente,
puedes contar conmigo, aunque suene incoherente,
siempre estoy con vos angelito,
siempre estoy con vos, hermanito.
Te extraño, sin haberte conocido,
te amo, como si siempre conmigo hayas vivido.
Dulce angelito, me hubiese encantado tenerte,
pero esta maldita vida no me dejó, moriría por verte.

Entre dos mundos un intento (de Monik Matchornicova) P603010

Antes de marchar al mundo frío afuera,
ajusta el alma cerca de los sueños,
se pinta los ojos con luz
de madrugada, arregla

su bolso con algunos cigarros, esconde
dentro un par de poemas y lleva un libro
de historias-tragedias . Sorbo a sorbo
el café se acaba , como

segundo a segundo llega
el momento a dejar en casa
cualquier intento, porque debe
ir a ganar dinero; antes

de salir al mundo frío afuera
se pinta los labios de silencio y convoca
al cielo y sus árboles a una danza
con el pensamiento.

miércoles, agosto 01, 2007

A destiempo (de Ximena Rivas) P701200

Minutos que se hacen eternos
nos encontramos a destiempo
voy dibujando apresurados pasos
que no llegan... ¡No hay remedio!

Son las cosas que suceden
al estar, así, tan lejos
Aunque te sienta a mi lado
y seas un mágico desvelo.

De pronto veo tu rostro
tras el vapor de mi espejo
vas recorriendo mi piel
con ojos vampíricos... sin tiempo

Y yo me entrego ansiosa
para ser parte de ti
Que te adueñes sin remedio
despertando mis instintos
¡Tú sabes bien como hacerlo!

Vamos... Pronto amor mío!!
Ya me tienes... desfallezco...
Es que el hoy ha transcurrido
sin presencias... a destiempo...

HOY (de Marga) P703171

Hoy...
Me haré pequeña...,
muy pequeñita,
como la diminuta partícula
que flota en el aire,
para poder esconderme
en el nudo de tu corbata,
bajar despacito hasta
el medio de tu pecho
y sentir los latidos
de tu corazón...