¿Por qué quienes se comunican por whats app no habrían de ser Paginantes?===================================================
LAS FORMAS DE ADIÓS Gisel Dominguez Periódico Paginantes 255 Etapa 6
Mi abuela fingió que olvidaba mi nombre... solo para que yo no notara que se iba.”
La última vez que la visité, me miró directo a los ojos y me preguntó: "¿Y tú quién eres, mija?" Me quedé congelada en la puerta de su habitación. El ramo de claveles que le había traído casi se me cae de las manos.
—Abuela, soy yo... Lucía. - Ella ladeó la cabeza, entrecerró los ojos como buscando en algún rincón perdido de su memoria.
—¿Lucía? —repitió despacio—. No... no recuerdo ninguna Lucía.
Sentí que algo se rompía dentro de mí. Durante meses había visto cómo el Alzheimer se la llevaba de a poco. Olvidó dónde guardaba las cosas, luego olvidó qué día era, después dejó de reconocer a mis tíos. Pero yo... yo siempre fui la excepción. Hasta ese día.
—Soy tu nieta, abuela —le dije con la voz quebrada—. La que te hace galletas de avena. La que se queda a dormir contigo los sábados. - Ella negó con la cabeza lentamente. —Lo siento, pero no te conozco.
Salí de ahí llorando. No volví en una semana. Estaba furiosa. Furiosa con la enfermedad, con Dios, con ella por olvidarme. ¿Cómo se atrevía? Después de todas las tardes que pasamos juntas, de todos los secretos que me confió, de cada "tú eres mi favorita" que me susurró cuando nadie más escuchaba.
Cuando por fin regresé, ya era demasiado tarde. Mi madre me recibió en la puerta con los ojos rojos. —Se fue esta madrugada —me dijo—. En paz. Y dejó algo para ti.
Era un sobre amarillento con mi nombre escrito en su letra temblorosa. Adentro había una carta fechada tres meses atrás, cuando todavía podía escribir.
*Si estás leyendo esto, es porque ya me fui. Y seguramente estás enojada conmigo por haberte olvidado. Pero tengo que decirte la verdad: no te olvidé.*
*Hace dos meses el doctor me dijo que me quedaban seis meses, quizá menos. Me dijo que pronto no reconocería ni mi propio reflejo. Y esa noche, mientras te veía dormir en el sillón junto a mi cama, supe que no podía hacerte pasar por eso.*
*No podía dejar que me vieras desaparecer de a poco frente a tus ojos. No podía permitir que tu último recuerdo de mí fuera una cáscara vacía que no sabe quién eres. Así que decidí fingir.*
*Fingí que te olvidaba para que te alejaras. Para que te fueras antes de que fuera demasiado tarde. Para que cuando te acordaras de mí, recordaras a la abuela que te enseñó a hacer pan, no a la abuela que no reconocía tu cara.*
*Perdóname por ser cobarde. Perdóname por elegir este dolor rápido en lugar de dejarte sufrir conmigo hasta el final. Pero es que te quiero tanto, mi niña, que preferí que me odiaras un ratito a que me vieras morir de a poquito.*
*Cada vez que preguntaba '¿quién eres?', por dentro gritaba tu nombre. Y cada noche, antes de dormir, repetía en voz baja: Lucía, Lucía, Lucía. Para no olvidarte nunca de verdad.*
*Espero que algún día me perdones.*
*Te quiere para siempre,
Tu abuela que siempre supo quién eras"*
La carta se me cayó de las manos. Me derrumbé ahí mismo, en medio de su habitación vacía, rodeada del olor a lavanda que siempre la acompañaba.
Ella había fingido. Todo ese tiempo. Fingió olvidarme para protegerme del dolor. Y yo... yo la había odiado por eso.
Ahora entiendo que ese fue su último acto de amor. El más silencioso. El más doloroso. El más puro.
Cuando alguien me pregunta por ella, sonrío y digo: "Mi abuela nunca me olvidó. Ni por un segundo."
Porque el Alzheimer le robó muchas cosas, pero su amor por mí... eso lo guardó hasta el último latido.
*A veces el amor más grande es el que duele en silencio.*
GRUPO PAGINANTES RPPP 29 255 Para unirte a la Red Paginantes, enviá un mensaje por Whats App a 11 5459 4902 (Prefijo 549 desde fuera de Argentina) AL 16/5/2026 HAY 108.962 MIEMBROS. Luis Alberto Battaglia, tu amigo el escritor
Precio del taller literario, Mayo y Junio de 2026:
* Presencial (por clase) $ 825
* Virtual (por mes) $ 2.300
No hay comentarios.:
Publicar un comentario