viernes, junio 04, 2010

[paginantes] BOLERO jueves, 3 de junio de 2010, 19:20 De: "Stefania"


BOLERO
-P.476

Por lograr manejar este recuerdo
alumbrado en la noche con la bruma,
danzaré sobre el mar, sobre la espuma,
Para saber así, que no te pierdo.

Quiero sentirte mío en este acuerdo
que abrazarán mis alas y mi pluma
en el pico más alto, en la caluma
de tu aroma, cuando la nada muerdo.

En el valle y los haces de la luna
mío tú, tuya yo como ninguna,
en el lento rumor de aquel acento.

La silenciosa niebla en la laguna
el magnífico espectro de la duna
y el bolero que está entonando el viento...

Stefania Ceruti
4/05/2010

EL AMOR AL PLANETA, NUESTRO HOGAR...

CARTA DEL INDIO SEATTLE ALPRESIDENTE DE ESTADOS UNIDOS
Este documento debió ser leído en el reciente encuentro de Jefes de Estado en la Cumbre de Copenhague la cual, como se sabe, rozó el fracaso. Un fuerte revés para la lucha contra el cambio climático, es decir, contra la salud del Planeta, NUESTRA PATRIA MAYOR... Su valor humano, social, el amor a la tierra en que vivimos es ejemplo nunca visto en los anales de las Sociedades llamadas Modernas. En su artículo 'Nuestro planeta tiene fiebre', su autor, el periodista, escritor e investigador Javier Sierra dice: Durante décadas, los científicos más renombrados del mundo nos LEER MÁS

EL HOSPITAL JOHN HOPKINS CAMBIÓ SU VISIÓN SOBRE EL CÁNCER

DESPUES DE MUCHOS AÑOS DE DECIRLE A LA GENTE QUE LA QUIMOTERAPIA LEER MÁS

martes, mayo 25, 2010

[paginantes] TUS BESOS anamasha@hotmail.com sábado, 24 de abril de 2010, 22:52 De: "Ana María Bares"

Llegaron gracias.
En la soledad de mi cama,
en la soledad de mi casa,
en la soledad de mi vida,
llegaron tus besos.
Porque tengo penas muy viejas,
porque se deshacen mis lágrimas,
porque estoy muriendo de a poco.
Llegaron tus besos.
Porque se me gasta la suerte,
porque tengo frío si llueve,
porque me acobarda el silencio,
llegaron tus besos.
Porque nadie quiso quererme,
porque me deshago en la muerte,
porque tengo hielo en la sangre.
Llegaron tu besos.
Porque soy así peligrosa,
porque todo siempre lo pierdo,
y porque las manos me duelen
de lavar los platos de invierno
y aburrida pienso en los ojos
que no saben verme.
Y porque se me gastan la velas,
y por que se me duermen los vientos,
y porque la vida no alcanza.
Llegaron tus besos.


ANA MARÍA BARES 29/9/2008

lunes, mayo 24, 2010

PETICIÓN DE FIRMAS

LUIS BATTAGLIA TE RUEGO TU PERMISO Y COLABORACIÓN :
QUERIDOS AMIGOS, A TODOS LES PIDO QUE LO DISTRIBUYAN, LES PASO UNA PETICION DE FIRMAS PARA EVITAR LEER MÁS

MERCEDES SOSA

Se está gestando en el Keren Kaiemet Le Israel la plantacion de un bosque en memoria de nuestra querida Mercedes Sosa , gran amiga de LEER MÁS

domingo, mayo 16, 2010

[paginantes] ahora sí va el ejercicio 11 sobre el miedo domingo, 16 de mayo de 2010, 0:54 De: "silvia graciela dominguez"

EJERCICIO 11 un miedo real

Para los que vivíamos en Mar del Plata, la playa volvía a pertenecernos cuando terminaba de irse el último turista.

De a poco, íbamos saliendo de nuestras casashacia la costa como aquellos pueblos despue´s de un temporal.

Recogíamos la basura, algunos tomaban mate, los niños jugaban a la pelota.

Pero para nosotros, los que hacíamos atletismo, se sumaba un ingrediente más: la pasión por correr hundiendo los talones en la arena.

Yo entrenaba con el grupo de los varones, y no por indefinida, sino porque iba a competir en los panamericanos.

En general mis compañeros eran respetuosos de mí. -volver a los trece años....

Pero había uno de ellos, el más veloz de todos al que no le gustaba la idea de que estuviera en su grupo.

Una tarde, el 16 de marzo e 1970, tuve la mala idea de ganarle una carrera de entrenamiento.

Fuimos después a descansar al murallón del Torreón del monje, en las toscas, una zona de piedras grandes que golpean a las olas.

Yo estaba para da contemplando el paisaje, cuando algo me empujó hacia abajo. Y caí.

Caí, caí, caí, caí. Hasta el fondo. serían tres metros.

No podía sacarme las zapatillas y la campera que se hinchaba de agua.

Allá arriba, estaba la luz. Quería subir pero no podía porque tenía atascado un pie.

Desde abajo, ver la luz allá arriba es como estar afuera del mundo, como ser ciega, pero al revés.

El corazón me explotaba Y no podía hablar.

Abajo no hay lugar para las palabras.

Sentí un frío intenso en los brazos y la garganta. Las lágrimas, saladas, no lograban salir por la presión del mar. Me hice pis.

Y aunque me hayan contado, no recuerdo lo que pasó.

Cuando desperté, me estaban golpeando fuertemente el pecho, mientras una especie de baba espumosa salía por mis orejas, a boca, la nariz, los ojos. Violeta estaba. Violeta y blanca.

De a pocos las voces se iban acercando. Voces y gritos.

A unos metros el chico que me empujó estaba siendo trompeado por el profesor.

A pocos metros de ahí, yo misma, otra, nunca más la misma, se quedó escondida en mar para siempre.