miércoles, marzo 28, 2007

OTOÑO (de Norma Marchetti) P611081

Otoño sonoro de quebrados ocres,
paisaje alfombrado de un crujir fugaz,
ostentando altivo su fuerte osamenta...
como despojado de su cortedad.

Su añosa nostalgia cabalga en el viento,
mientras se maquilla de un tenue matiz,
segándose en halos de aire rizado
que agita caireles bajo un cielo gris.

Frente a la osadía de un árbol perenne,
que resiste airoso su afrenta vivaz,
se monta a su cierzo y veloz avanza
mientras profetiza que desistirá.

Como paradoja de este juego impío,
su arte despliega, aún sin avistar,
que bosqueja calles de acuarela y cobre,
sobre la hojarasca que forma el vitral.

De raíces I (de Monik Matchornicova) P603010

Viene de ese Sur extraño
amarrado a montañas
con neblina
cálida...
lejana.

Sus rasgos Indios son líneas de tierra en la frente del planeta
Y sus ojos estrellas circulando el espacio.

Trota los sueños de un pueblo.
De norte a Sur.
Oeste y Este.
Entre mar y cordillera,

con un canto embrisado,
embriagado danza
las distancias
y
el Alephue…
trasluce
una
lágrima.

miércoles, marzo 21, 2007

Es tiempo de vendimia y llueve (de Graciela Wencelblat) T 10

TAMBIÉN (T) Sección especial para la publicación de obras de autores clásicos, de revistas o libros recibidos en intercambio por Revista Literaria Nuevas Letras desde 1981, de otros grupos literarios, de integrantes del taller literario Nuevas Letras y de los lectores en general.LUIS ALBERO BATTAGLIA

Es tiempo de vendimia
aletean mariposas
con nombres
que agigantan la ternura.

Por la cueva de Alibabá
uvas de colores cantan por cantar.
Así el viento danza en el mar.

Ella escucha en los zorzales
algo de tristeza extraviada
que pone un punto tinto en la mañana
para brindar por los rostros queridos
masticar el vino de la poesía.

Tango / Distancias del silencio (de Luis Caraballo) P701260

A Graciela Wencelblat

En algún lugar de Palermo
dejé escritos unos versos
en alguna hoja
del parque
bajo la luz que caía nevada
semi desnuda
de un polvo ámbar del beso.

Sus sombras se entremezclaban
y no se veía toda ella
no sus pies
y no los ojos en llamas
que había dispuesto el juego
de las ramas de infancia
hacía mucho.
Con pulso de concierto
se clavaban los dardos del tiempo sobre la hoja
del árbol reciente.
Tibias eran sus vocales
su polifonía deambulaba lozana
disponía el recuadro de oleajes;
más que poseer a una sola,
se abría hacia las ramas altas
con el fuego del pájaro en el alma
y el silencio del puerto quieto.
Un tango para el paso y sus distancias,
un tango de la noche desdoblada
y una mesa de vino contenido.
Una flor de alhelí reposa
sobre la blanca dama, aroman a versos
tus labios
saben a puerto tus ojos,
saben de ti el tango,
que dejé escrito en Palermo
en alguna noche que no recuerdo.

miércoles, marzo 14, 2007

Navegándote (de Monik Matchornicova) P603010

Hoy la soledad me llena de ti
en las sombras claras de una noche oscura,
en la madera antigua que rasguña quejas,
en el vidrio amable que permite ver
al mundo en silencio

habla de tiempo, con heridas
viejas y un llanto se cruza
desde el pensamiento;

entoces resuelvo dormirme
y dormirte envuelta de música

con letras mojadas
de oceano abierto
y paraje-tormenta
en el ropaje-equipaje
de mis labios sedientos,

con un beso a tu imagen
en pleno desierto,
de sombras.

Y noche... (de Luis Alberto Battaglia) P602270

Noche que pueblas el alma, despacio,
como palabras abiertas
en los silencios vacíos
y en las sombras y en la niebla;
y en los recuerdos de infancia.

Noche que siempre me pueblas.

Noche que entiendes la muerte
y que te extiendes en ella,
y que no tienes recuerdos
sino olvidos y distancias.
Noche que mides la lluvia
como rumor de cristales,
y que me dejas tan solo...

Noche que tanto me pueblas.

Vuelca ese sol que has guardado
desde siempre en tus abismos,
y el amor que se ha gestado
en tus largos espejismos.
Vuelca calles recorridas,
vuelca cielo, vuelca estrellas.
Y noche ven a quedarte
para que nunca te pierdas.

miércoles, marzo 07, 2007

La fuerza de una es la esperanza de las otras…. (de Carolina Gozález Velásquez) P605030

Hace años, victima de mi educación y mi inmadurez, esta frase se me hacía sorda, no recuerdo a quien ni dónde la escuché, sólo sé que no lo olvidé y gracias a Dios, se ha vuelto mi consigna para avanzar.

He visto cientos de mujeres pasar duros trabajos para resaltar, no hablo de ponerse maquillaje o ropa vistosa, tampoco de fama o gloria, sólo resaltar por hacer valer sus derechos y otras veces para hacer valer el derecho de las demás, derechos de seres humanos, humanos de primera clase porque no existe otra clase, somos todos y todas iguales, iguales en derechos, iguales ante la ley, iguales principalmente ante el creador.

Me dejé pisar, me dejé engañar y me dejé maltratar, porque así era, porque así tenía que ser, por que siempre fue así… un día abrí los ojos y dije ¡¡BASTA!!, no porque generaciones enteras hicieron lo mismo, tenía que ser lo correcto, fui madre de una niña y no quería que ella padeciera lo que yo padecía, o viviera lo que miles, millones de mujeres han pasado por generaciones.

El mundo ha cambiado, las cosas ya no son como antes ¿por qué el comportamiento abusivo tenía que seguir igual? ¿por qué tenían que haber diferencias? Simple, hasta las iglesias nos dictaminaron obediencia, incluso, hasta hace no mucho la ley también nos lo exigía, la lucha de muchas mujeres cambió un poco el nuevo paisaje que se nos avecinaba, un día un pastor, de una fe muy distinta a la mía me dijo “Se mansa como una oveja”, Dios no dijo, se MENSA.... mensa, tonta, ignorante, eso era, ser mansa no era ser sumiso y manipulable, era ser tolerante, respetuoso.

Una vez abiertos los ojos, sentí miedo, mucho miedo, era como aprender a caminar otra vez ¿alguna vez saltaron desde lo alto de alguna roca al mar? Yo si, y la primera vez que lo hice, entré en pánico, pero la madre mar me llamó, salté y nunca más tuve miedo.

La vida es igual, tienes que saltar, atreverte, pronto el miedo va a pasar y disfrutarás el trayecto a la meta, sentirás alas y el vértigo comenzará a gustarte, será la señal que empiezas algo nuevo.

Mi primer salto fue desastroso, pero le tomé gusto al vuelo, así mismo, mis primeras decisiones en solitario, como individuo consciente de que tengo autoridad sobre mi misma, fue un desastre. Me equivoqué, pero me levanté varias veces, cada vez con menos miedos, más segura, con la certeza de que la lección aprendida me ayudaría a cada paso. Entonces fui libre, respiré hondo, me había desatado del prejuicio, del temor, de la inseguridad, ya nadie podría decirme “tu no puedes”, porque yo PUEDO Y QUIERO.

Siempre que quería dar un nuevo paso, miraba al frente, la ruta es larga y difícil, pero no tengo apuro, porque voy a medida de mis fuerzas, que cada vez son más, ahí, delante de mí, vi a otras que despertaron antes, que me animaban a seguirlas, a alcanzarlas.

He avanzado y me siento orgullosa de mis propios logros, al ver a otras tan lejos me repito muchas veces, “TU PUEDES, si ellas lo lograron, nadie impide que lo logres también”.

Hoy, otra de nosotras ha abierto los ojos, dejó atrás insultos, malos recuerdos y temores, aprendió a tomar una nueva arma, sus decisiones, logró desatarse de las ataduras de las culpas y está aprendiendo a respirar en libertad.

Esa misma nueva caminante me ha dicho “si no hubiese visto, que tú lo hiciste y te resultó, jamás me hubiera atrevido”... Fue entonces, cuando la frase “la fuerza de una es la esperanza de las otras” resonó en mi cerebro cobrando sentido, hoy he descubierto que en el camino tendré que darme vuelta más a menudo y gritar con el alma “vengan, alcáncenme, ustedes pueden, si yo pude, tu puedes hacerlo”

Me llené de gozo, ahora yo soy una de las que va a delante y aunque aun necesito constantemente a las que van antes que yo, tengo el valor, la fuerza y la esperanza, de que las que vienen detrás de mí, me necesitan también y en esta gran cadena, lograremos el cambio.

MUJER: ¿Estas lista para decir YO PUEDO? estoy segura que sí.

La muerte del bosque (de Gabriela delgado) T 9

TAMBIÉN (T) Sección especial para la publicación de obras de autores clásicos, de revistas o libros recibidos en intercambio por Revista Literaria Nuevas Letras desde 1981, de otros grupos literarios, de integrantes del taller literario Nuevas Letras y de los lectores en general.LUIS ALBERO BATTAGLIA


Se muere de asfalto el bosque
y con el caer de la tarde
suspira su último verde.
Sus ramas se vuelven sombra.
Silueta fantasma.
Sus colores se vuelven ocre.
No habrá luna esta noche.
Se niega a presenciar el desmonte.
No habrá grillos ni búhos.
Se muere el bosque.
El aserrín en el aire
huele a sierras, a hombres.