martes, 25 de enero, 2011 22:36:03 [paginantes] LICORES EXPONTÁNEOS
De: Jesús Rodríguez
LICORES EXPONTÁNEOS
Los zapatos se desgastaron en Berlín
y los párpados se sintieron débiles al saber
que hay caminos bajo el asfalto,
vías diseñadas por las manos toscas
de los elfos sin prestigio humano.
No descuelgues el teléfono
cuando veas mis fotos
recorriendo las callejuelas de Dublín;
no me beses si el amor se va,
o ya se fue, al fin…
Calcina mi ambiente rebuscado
y consérvate firme cuando la milicia
desgarre mi verso inconcluso.
Visita el lugar de donde huyes,
atúrdeme con tus malestares
de mujer incapaz de considerar
las ciudades en las que jamás he estado,
urbes con sabor a sombrero escéptico
y licores extemporáneos.
Alexander Vórtice
www.lacoctelera.com/alexandervortice
miércoles, enero 26, 2011
miércoles, enero 12, 2011
LA MAGA DE LOS CHICOS

Se nos fue la maga de los chicos,
la que creó los mundos más hermosos
en donde alguna vez vivimos,
entre la hora de la leche y los zapatos,
entre la luna y el invierno;
Manuelita no te canses
corré a llevar un mensaje
al mundo de los sueños,
y deciles que estamos enojados,
que eso no se hace,
que los milagros de los niños son eternos.
Busco en el revés para encontrarla
decile,
me subo al cuatrimotor
para curar mi alma.
Niño se dice
María Elena Walsh,
dolor se dice
¿dónde estás?
Quién va a cantarle a los castillos
y al niño que se ríe
y al dolor que no calla...
se nos fue la maga de los niños,
se nos fue la maga.
LUIS ALBERTO BATTAGLIA
11-1-2011
sábado, enero 08, 2011
Aurora 2 (Silvia Cordero) 1-1-2011
sábado, 1 de enero, 2011 8:31:54 [paginantes] Microrrelato: Aurora (2)
De: SILVIA
De las ansias moribundas del querer, ¿qué queda una vez se ha malogrado el amor? Yo te quise; tú me quisiste (a tu manera, pero me quisiste.); ¿y entonces? ¿Qué fue de nuestros anhelos, de nuestras ansias mortecinas?
Llega el otoño: es octubre. Las sendas se cubren de perlados ocres y de dorados marrones. Yo aún persigo la ilusión de ser feliz; aunque con el paso de los años las melancólicas promesas de la fortuna se van marchitando. Tú, Aurora mía, bajo el triste mirar de tus ojos de cobre, ¿en qué piensas? ¿A dónde se dirigen tus leves pensamientos? Son pesados los pasos del hombre, pero ligeras y melifluas sus ilusiones, cambiantes como la faz de la luna.
Sostienes tu sombrero entre las manos: un sombrero de paja que el cierzo azota con toda su rabia. Sostienes tu sombrero y me esperas: la espera, como dijo alguien, forma parte de la palabra esperanza, a la que está indisolublemente ligada.
De: SILVIA
De las ansias moribundas del querer, ¿qué queda una vez se ha malogrado el amor? Yo te quise; tú me quisiste (a tu manera, pero me quisiste.); ¿y entonces? ¿Qué fue de nuestros anhelos, de nuestras ansias mortecinas?
Llega el otoño: es octubre. Las sendas se cubren de perlados ocres y de dorados marrones. Yo aún persigo la ilusión de ser feliz; aunque con el paso de los años las melancólicas promesas de la fortuna se van marchitando. Tú, Aurora mía, bajo el triste mirar de tus ojos de cobre, ¿en qué piensas? ¿A dónde se dirigen tus leves pensamientos? Son pesados los pasos del hombre, pero ligeras y melifluas sus ilusiones, cambiantes como la faz de la luna.
Sostienes tu sombrero entre las manos: un sombrero de paja que el cierzo azota con toda su rabia. Sostienes tu sombrero y me esperas: la espera, como dijo alguien, forma parte de la palabra esperanza, a la que está indisolublemente ligada.
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