jueves, septiembre 06, 2007

Durazno y melón (de Analía Gatica) P609260

Me quedé prendida de la luna color durazno , o color melón, no se... pero era dulce me acuerdo. Y me imaginé una cuidad paralela a la que transitaba.
Las lunas eran dos, por lo tanto tranquilamente podían ser durazno y melón. Y por lo tanto cuando estaban llenas la gente cometía el doble de locuras. Entre las ventanillas de los colectivos la gente se saludaba con gestos simiescos. Los aviones a la noche resaltaban por su color fosforescente al igual que muchos edificios. Y los que no eran fosforescentes tenían en una de las paredes una especie de césped falso con flores y piedras para que pueda trepar el que no quería subir por las escaleras. Y a la hora de bajar también la gente podía optar entre escalera y tobogán. Los transportes llevaban en su techo una caja de plástico trasparente gigante, que encerraba miles de mariposas. Las de los autos eran azules, las de los colectivos rojos, las de los camiones amarillas, las de las bicis negras y la de las motos blancas. Si por mala suerte ocurría un choque salían despedidas automáticamente todas las mariposas, entonces uno a lo lejos podía enterarse si habían chocado, por ejemplo, un auto y un colectivo si veía una nube de mariposas violetas, o una moto y un colectivo si veía una nube rosa. Imagínense si ocurría por desgracia un choque en cadena... había mariposas por una semana revoloteando por todos lados. Bueno, de alguna manera era una desgracia pintoresca...
La vi tan real, tan dulce que casi (casi) podría asegurar que esa cuidad existe. Es más... sólo nos falta un durazno... o un melón... no sé.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡¡¡ Bellisima actualización !!!
Hermosos poemas ...
¡¡¡ Felicitaciones !!!
Abrazos y besos
Raquel