miércoles, noviembre 08, 2006

Sólo mírame (de Menta) 606061

Aunque no me consideres
digna ni interesante,
sólo mírame
y guarda silencio,
siente el aroma,
que despiden los pastos,
las hojas suculentas, frescas
de olmos y arrayanes.

Sé que no me amarás,
ni siquiera verás en mí
la amiga, o tu amada.
No espero que me regales rosas,
o me escribas cartas extensas
con versos de amor o cosas así.
Sólo acércate a mí.

Deja, que sólo tu mano
se junte con la mía,
sostenla por un rato, nada más.
Deja, que yo perciba
ese calor, el roce con tu piel,
sé, que debajo está
esa carne viva y caliente.

Deja, que también te mire
como yo quiero mirarte,
descubrir algo, en el fondo
de esta mirada, que no mira.
Quiero mirarte, como otras veces
miro el cielo, la naturaleza,
esta inmensidad, este sinfín..

Aunque no me ames,
estás aquí, frente a mí,
entonces te pido a gritos:
¡ Mírame! y bebe como yo
ese oro de una tarde soleada,
no te untes con escarcha,
de un pasado que ya no vale.

No me mires
como si fuera algo lejano,
una estrella fría y fugaz,
o la faz de cualquier luna,
con su estúpida sonrisa,
o como si yo fuera
el ultimo rincón oscuro
de tu buhardilla.

Si quieres ve en mí el libro
que nunca quisiste abrir,
con el tiempo se ha puesto amarillo
se llenó de polvo, de telaraña
por último léeme, aunque sólo sea
la última página, el final
de esta extraña historia.

1 comentario:

Anónimo dijo...

este poema tiene en su alma un sentimiento muy fuerte, es muy hermoso.